Un ambicioso megaproyecto que busca transformar la bahía de Omoa ha vuelto a encender el debate en el departamento de Cortés. Se trata de la Terminal Marítima Portuaria de Omoa, una obra valorada en 120 millones de dólares (más de 3,200 millones de lempiras) que promete impulsar la economía regional, pero que genera fuerte inquietud por sus potenciales impactos ambientales.
Inversión, empleos y beneficios fiscales
Ubicada a la altura del kilómetro 15, en el sector de Motriques, la obra proyecta generar más de 2,000 empleos directos e indirectos. La concesión, otorgada por 25 años a las firmas Investport y Servicios Consolidados en coordinación con la Empresa Nacional Portuaria (ENP), contempla servicios de carga, transbordo, almacenamiento y recepción de cruceros turísticos.
El proyecto, aprobado inicialmente en 2021, goza de importantes exoneraciones fiscales, incluyendo la exención del Impuesto Sobre Ventas (ISV) durante su construcción y hasta 15 años de exoneración del Impuesto sobre la Renta (ISR).
Entre la modernización portuaria y la sostenibilidad
Mientras sus impulsores aseguran que la terminal revolucionará el sistema portuario y complementará la actividad comercial que lidera Puerto Cortés, pescadores artesanales y defensores del medio ambiente temen daños irreversibles en la vida silvestre marina, el ecoturismo y el sustento de cientos de familias de la zona costera.
Fuente original: https://www.laprensa.hn/honduras/terminal-maritima-omoa-debate-impacto-economico-ambiental-BA31466124



